|
PACTO DE ASOCIACION
Senador Antonio J. Fas Alzamora
Ex-Presidente del Senado
El 15 de junio del 2010 le presenté al País la versión final del PACTO DE ASOCIACIÓN ENTRE LOS GOBIERNOS DEL ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO Y ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA. El mismo es el resultado de más de un año de estudio, consideración ponderada y la celebración de vistas públicas a través de toda la Isla.
El propósito principal del Pacto de Asociación es que nuestro País logre adquirir nuevas herramientas para poner en funciones un Proyecto de País, hoy tan necesario como urgente. Un Proyecto de País que nos permita construir un desarrollo económico pleno, anclado en la productividad y la innovación; que nos permita aprovechar las ventajas para Puerto Rico en las redes de la economía y la relaciones internacionales; que cree riqueza y empleos; que facilite el tránsito de la dependencia a la autosuficiencia; y, finalmente, que permita crear un sistema social cuyo norte sea la calidad de vida y la igualdad.
El Pacto de Asociación que propongo es de naturaleza no colonial y no territorial, y está basado en la soberanía del Pueblo Puertorriqueño. Cumple plenamente con el derecho internacional; además, reconoce la capacidad de nuestro Pueblo para pactar una asociación digna con Estados Unidos.
Debo destacar que este Pacto recoge todas las aspiraciones de desarrollo del Estado Libre Asociado expresadas por el Partido Popular Democrático desde los tiempos de Luis Muñoz Marín; pasando por los proyectos, expresiones públicas y trabajos presentados por Antonio Fernós Isern, Rafael Hernández Colón, Miguel Hernández Agosto y William Miranda Marín, entre otros. También considera las Resoluciones de la Junta de Gobierno, de las Asambleas Generales y los Programas de Gobierno del PPD del 2000-2008, llegando al Manual de Capacitación Política aprobado en Septiembre de 2009, inclusive.
El Pacto de Asociación utiliza como modelo las experiencias de Estados Unidos al acordar relaciones de asociación con otros países, vigentes desde 1986. Dichas experiencias han sido utilizadas como modelo, pero adaptándolas a la realidad puertorriqueña, incluyendo el derecho de los puertorriqueños a continuar transmitiéndole la ciudadanía americana a sus descendientes por nacimiento, entre otros asuntos. El Pacto “puertorriqueñiza” las experiencias de asociación ya ensayadas por Estados Unidos, detalle que estoy seguro facilitará en su momento la negociación y aprobación del mismo entre ambos países.
Este documento, de 50 páginas, delimita en forma detallada las relaciones entre los gobiernos del ELA y Estados Unidos, en asuntos tales como el gobierno propio, jurisdicción marítima y espacio aéreo, ciudadanía, relaciones exteriores, libre tránsito e inmigración, asuntos laborales, comunicaciones, eliminación de las Leyes de Cabotaje, protección ambiental, asignaciones de fondos públicos a sectores estratégicos (educación, salud, desarrollo del sector privado, organizaciones sin fines de lucro, ambiente, infraestructura pública y agricultura), programas y servicios, comercio, finanzas e impuestos, relaciones de defensa y seguridad, Tribunal del Pacto, jurisdicción del Tribunal Federal y otras disposiciones que regularán la relación de Puerto Rico con los Estados Unidos y con los demás países del mundo. (ver www.pactodeasociacion.com)
En el Pacto se unen dos actos legales importantes: la transferencia de la soberanía y los acuerdos de asociación. El reconocimiento de la soberanía de Puerto Rico ocurrirá en el mismo acto en el que se firman los acuerdos de asociación con Estados Unidos, mecanismo ya reconocido por dicha nación. Para los que con demagogia alegan lo contrario, Puerto Rico no será independiente ni por un minuto.
El Pacto de Asociación plasma, en blanco y negro, el crecimiento del ELA, hacia la plenitud de gobierno propio y presencia internacional, al que aspiramos los populares, así como las aspiraciones de todos los compatriotas que creemos en la soberanía y en la Nación puertorriqueña. Supera y es más abarcador que el ELA actual, e incluso que los Pactos de Libre Asociación que ha firmado Estados Unidos. Es por mucho, más beneficioso para Puerto Rico que la estadidad y la independencia. Es la única propuesta con el potencial real de lograr un movimiento que, además de unir a las distintas tendencias ideológicas en mi Partido, propicie las alianzas entre distintos sectores políticos, económicos y sociales. El Pacto es un instrumento de lucha contra las fuerzas que insisten en propiciar el colapso y el asimilismo.
Estoy convencido que el Pacto de Asociación representa la solución más completa, realista y viable al problema político y económico del País. Ante la falta de proyecto y visión que sufre nuestra Patria, considero urgente que tanto el PPD como el liderato cívico y empresarial adoptemos este Pacto de Asociación como propuesta clave en la construcción de un Nuevo País. Con el mismo se puede sostener una relación basada en el respeto, cooperación e igualdad entre dos Naciones, distintas en su origen, historia, idioma y cultura, pero unidas por vínculos políticos, jurídicos, de amistad y de colaboración.
Las experiencias vividas durante muchos años, estudiando, trabajando y escuchando sobre el tema del estatus político, me han convencido fuera de toda duda que esta propuesta representa la aspiración de la mayoría de los puertorriqueños y viabiliza un nuevo modelo económico fundamentado en los nuevos poderes políticos y jurídicos que se le reconocen al pueblo de Puerto Rico.
Siendo consistente con mi forma de pensar y actuar, le incumpliría a mi conciencia, a mis principios, a mi Patria y a mi Partido, si no ejecutara el compromiso solemne de insistir, sin miedo, en la negociación y aprobación de este Pacto.
Convoco a todos mis compatriotas a unirse a esta misión histórica, impostergable e indispensable para nuestra más sublime realización como pueblo.
|